Departamentos de menos de 50 m2: la realidad que se impone

Presentan menores precios que el resto de las viviendas y son una excelente alternativa de inversión. Además, se adaptan a las nuevas necesidades del mercado: más solteros con mayor capacidad adquisitiva y familias más pequeñas.

Más que una tendencia, es una realidad contundente: el último trimestre de 2015, los departamentos de menos de 50 metros cuadrados tuvieron una participación del 60% en las ventas de propiedades en altura.

Existen diversas razones para este fenómeno, especialmente demográficas: jóvenes profesionales con recursos, que se independizan cuando comienzan a trabajar y que, además, postergan el matrimonio hasta después de los 30 años; el aumento de mujeres solas que se van a vivir con un hijo; inversionistas en bienes raíces; y un alza sostenida en el precio de las viviendas, que llevan a las personas a vivir en menos metros cuadrados. A estos factores se suma una particularidad de estos departamentos: son de fácil manejo, debido a su restringido tamaño. Con pocos recursos se los puede arreglar o decorar.

Se trata de viviendas en un rango de hasta 30 ó 40 metros cuadrados, en el caso de aquellas de una habitación, o que va de 30 a 50 m2, si es de dos dormitorios. Estos departamentos se presentan en diversos formatos: una habitación que en un mismo espacio contempla dormitorio, living comedor, cocina abierta y baño (separado); un dormitorio tradicional con baño separado, living comedor y cocina abierta; el mariposa, que comprende dos suites distanciadas por un living y una cocina abierta, que puede usarse para albergar a dos amigos o compatibilizar un dormitorio con un escritorio para trabajar.

Por lo general, disponen de terrazas muy pequeñas o no tienen; las cocinas son abiertas y en forma de U. Poseen, por ejemplo, un living comedor de 2,5-2,8 metros de ancho por 4 metros de profundidad; dormitorios de 9 metros cuadrados y baños de 1,5 x 2 metros. A estas medidas se suman instalaciones del edificio como lavandería, quincho, gimnasio, sala de uso múltiple y piscina, entre otras.

Excelente inversión

Los precios de estas viviendas varían según la comuna donde se ubiquen. En Independencia y Estación Central, un departamento de 30 metros cuadrados puede alcanzar las UF 1.500, pero en Santiago se alza a UF 2.000, en Providencia llega a UF 4.000 y en el sector de El Golf alcanza a UF 4.500.

¿Por qué invertir en ellas, entonces? Porque se le puede extraer una renta anual de 6% a 7%. Por ejemplo, un departamento de $50.000.000 puede arrendarse en $300.000 mensuales. Esto entrega un ingreso de $3.000.000 al año (para el cálculo, el precio de arriendo se multiplica por diez y no por doce meses, ya que se consideran dos meses para pagar contribuciones, reparaciones y periodos de no arriendo). De esta manera, en 16 años o incluso menos queda pagada toda la inversión.

A ello hay que sumarle la plusvalía que puede generar el inmueble. Si hasta 2011, el precio promedio del metro cuadrado de un departamento en el Gran Santiago oscilaba entre las UF 35 y UF 40, en los últimos cuatro años éste ha llegado a UF 61 en promedio. En ciertas comunas, incluso, el valor de ciertas propiedades se ha duplicado en el mismo periodo.

Por eso, a no dudarlo: los departamentos de menos de 50 m2 son una opción de vivienda flexible, económica y con una rentabilidad muy atractiva.