El Valor de Una Buena Asesoría Inmobiliaria

Qué, dónde y cómo comprar una nueva vivienda pueden ser temas complicados de enfrentar para quienes van a adquirir una propiedad, especialmente cuando es la primera vez que lo hacen. Un buen acompañamiento en este proceso puede ayudar a tener una experiencia sin inconvenientes y en la que se logre vivir en un lugar mejor.

Aunque son cada vez más las personas que adquieren una vivienda, el “sueño de la casa propia” sigue siendo un hito de la mayor importancia en la vida de muchos. Si van a realizar una de las mayores compras de su vida, mejor no equivocarse. Por eso, responder de la mejor manera preguntas como qué comprar, dónde y cómo hacerlo es fundamental. ¿Casa o departamento? ¿Cerca del Metro o más lejos y en un sitio con menos ruido? ¿Cerca de mi trabajo o del colegio de los niños? ¿Qué barrio podría tener más plusvalía? ¿Es muy complicado el proceso de compra?

Es ante esta situación que la asesoría inmobiliaria toma un valor relevante. Es aquí donde no todo lo que importa son los ladrillos o metros cuadrados que cada casa o departamento posee, sino tener una visión de lo que se quiere y proyectarse viviendo ahí. Por eso, lo recomendable es acercarse a una empresa valorada por el mercado, con historia y una variada cartera de proyectos a partir de la cual se pueda optar. Es importante que esté afiliada a la Cámara Chilena de la Construcción o a la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios y que cumpla con los códigos de Buenas Prácticas de ambas instituciones.

Una buena asesoría inmobiliaria incluye muchos aspectos. El primero consiste en ayudar a que el cliente tome una decisión informada. Para ello es bueno contar con una buena oferta de productos, con distintas opciones en tipos de viviendas y ubicaciones y con información clara respecto a tamaños, alturas y tipos de casas o departamentos (loft, uno, dos ambientes o más, jardín). A ello se suma una asertiva comunicación de los detalles de la propiedad como el equipamiento de los espacios comunes, materialidad, terminaciones y orientación de las diversas unidades. Es importante que la asesoría busque conocer la realidad del cliente –cuántas personas son y de qué edades, qué tipo de vida tienen y cuáles son sus intereses- para ofrecerle lo que más se adecue a ella.

Junto con ello, está el entregar condiciones económicas favorables para realizar la compra. Para muchas personas, ir de un banco o institución financiera a otra implica un gran desgaste anímico y de tiempo. Por eso, es mejor disminuir este proceso a su mínima expresión y acudir a inmobiliarias que tengan convenios con bancos, de tal forma que estos ayuden a los clientes a obtener aprobaciones crediticias expeditas y con buenas condiciones de financiamiento como bajas tasas de interés y un precio del pie conveniente en relación al mercado.

Para muchos, la compra de una propiedad es un evento único en la vida o, al menos, uno muy importante. Por eso debe ser llevadero y poco traumático. Es en este sentido que el acompañamiento en el proceso es uno de los aspectos más sensibles. Una buena asesoría inmobiliaria ayuda al cliente mostrándole claramente cuáles son los pasos a seguir, con sus costos y plazos asociados.

El cliente, sobre todo el que tiene menos experiencia, necesita sentirse acogido. Por eso, es un atributo importante contar con un asesor con buena disposición, que atienda sus consultas en tiempo y en forma adecuados durante todo el proceso y que también, al momento de realizar la entrega de la vivienda, favorezca la resolución de las observaciones que se puedan realizar.